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    La Llamada Orante nos sitúa en la “advertencia” de nuestras capacidades de conocer, de escuchar, de decir, de propagar…; de informar

    Una severa crisis informativa rodea toda la comunicación humana. “Crisis” en cuanto a que la información se pliega y se adapta según los intereses de quien propaga tal o cual informe.

    Ya se dijo –ya se dijo mundialmente- después de las Torres Gemelas, cuando el presidente Bush advirtió que “a partir de ahora, toda la información estaría revisada, regulada”, y se reservaban el derecho de informar, de acuerdo a las necesidades de Seguridad del país.

    Quizás ese momento, por marcar un punto de inflexión. Porque la mentira no es de ahora...; campea por sus dominios desde que –como decía la canción de Silvio Rodríguez- desde “el primer hombre que mintió, que mintió, que mintió”.

    Pero cierto es que la rentabilidad de la información sesgada, semi-verdad, probable o absolutamente falsa, es el recurso de inmediata renta; que puede durar poco, puede durar bastante o puede durar mucho. Con lo cual, la Historia –esa fingidora de realidades- se trastoca aún más.

    Ya sabemos todas las trampas de información que tienen que elaborar los Estados para garantizar actuaciones, intervenciones… que oficial o legalmente no podrían hacerlo. Salvo con la justificación “de”.

    ¿Recuerdan ustedes –seguro que sí- cuando todos los dominadores cristianos, católicos creyentes, buena gente, afirmaron tajante y rotundamente que Irak tenía armas de destrucción masiva? ¿Recuerdan? Y con ese motivo se invadió el país iraquí, se bombardeó, se masacró… ¡años! Y sigue la dominación de otra manera, ya sin guerra oficial.

    ¡Cómo es posible! ¡No había una sola arma! Lo reconocen años después. ¡Y no pasa nada! No. “Nos equivocamos. Las informaciones que nos dieron fueron…”

    Collin Powell, en la Naciones Unidas, proclamaba con absoluta certeza y seguridad que habían observado almacenes que guardaban armamento; habían observado, habían visto, habían comprobado que transportaban armas de destrucción masiva.

    Claro, esto comprometió a todos los países creyentes –de la rama occidental, claro- a defenderse. ¿De qué?

    Pero, claro, interesaba por otras razones: dominio, control, expansión, petróleo, etc. 

    Y una mentira que asuste lo suficiente pues es capaz de desencadenar una guerra. De igual forma que había que buscar un hombre en un país, que era malo –el hombre-, y se invade el país: Afganistán. ¿Por qué? Porque había un hombre malo.

    Como en España no hay ningún hombre malo, por eso no nos invaden. Ni en Francia, ni en Italia… Hay países en los que no hay hombres malos, entonces no hay motivos para invadirlos.

    Cuarenta y cuatro países participaron en la mentira de “cazar” a Osama Bin Laden; luego, vilmente asesinado con nocturnidad, alevosía, transmisión en directo, en otro país, y sin ningún tipo de defensa.

    Pero esto es la carcasa; la carcasa de detalles mundiales que, hasta los mismos ejecutores… 

    ¡Ah!, por cierto: por esa hazaña le dieron el Nobel de la Paz a Obama. Detalles sin importancia.

    Pero cuando esa carcasa de poder, del poder, se establece como norma y... ¡y no pasa nada! –porque, claro, ellos son el poder, la ley, el orden; ¡ya es bastante admitir “equivocación”!-, eso se propaga en toda la comunidad humana. ¡Claro!

    Y se hace, de la convivencia y de la comunicación, una apariencia cargada de “información” debidamente manejada o patológicamente expresada o paranoicamente motivada.

    Fíjense: en otro orden de cosas, salía una noticia en la que se aseguraba que los huertos –fíjense- los huertos familiares, locales, contaminan muchísimo más con CO2 y contribuyen más al empeoramiento del cambio climático, que los grandes y kilométricos cultivos que generan las grandes potencias.

    Y es una noticia que sale así… ¿verdad? 

    Por cierto, recuerden que respirar también contamina.

    Y se va gestando eso que hemos venido a llamar “nublo”. Un nublo general en el que la vanidad, la importancia personal, la soberbia… y un largo etcétera, van gestando historias en torno a todo... que no se corresponden con lo que acontece, ¡pero!… pero obtienen el beneficio personal del que lo promueve o de los que lo promueven, obtienen el beneficio social de lo que cambie...

    La Llamada Orante empieza por la visión mundialista, pero, en lo pequeñito que somos, tenemos las huellas de esa perfidia que el ser desarrolla en base a darse cuenta de que la información es poder, la información es valor –que se valora “según”...- y la información es ganancia y logro. 

    Y si bien la información es valiosa porque descubre, porque comparte, en la consciencia convivencial del humano se ha convertido en ese nublo en el que todo vale, en el que todo se dice y en el que todo se condena.

    Si luego hay que rectificar, ¡bueno!, pues se rectifica. Mientras tanto, que permanezca en el corredor de la muerte o en cadena perpetua o en libertad condicional.

    En la época de la información, ésta hace estragos en la Historia. Y nos presentan las verdades –sic- que más interesen, las que más daño hagan, las que más periódicos vendan, las que más intereses conlleven. Todo, menos permitir eso que tanto cacarean las democracias, que se llaman “libertades”, que se llaman “verdades”. 

    La Llamada Orante nos advierte de que estamos en ese caldo. ¡No ahora! Llevamos mucho tiempo –por decir una frase sin sentido: “mucho tiempo”; ¿qué es mucho tiempo?-sometidos a esa comunicación deteriorante. 

    Y si antes cultivabas en tu jardín coles de Bruselas –para ser original, porque son de Bruselas-, ahora, como eso aumenta la huella de carbono, tendrás que arrancarlas. 

    Es un ejemplo. 

    Y, claro, habrá personas… iba a decir “sensatas” –no creo que eso exista, o sea, sí existirá, pero poco- que dirán: “No, no, pero qué me cuentas. Yo seguiré comiendo coles de Bruselas para sentirme europeo”. Pero habrá –claro- quien lo asuma totalmente. 

    Es que... –y ahí está el quid del Sentido Orante de hoy- es que hemos llegado a un punto de la comunidad humana en que la verdad es dañina, en que la verdad es peligrosa, en que la virtud es obscena, en que la libertad es condicional, siempre. 

    Hemos llegado a un punto en que, por supuesto, todo lo que no esté de acuerdo con lo establecido es digno de tenerse en cuenta como ¡delictivo!

    ¡Aún no es un delito orar! Y se puede hablar como ahora. Aún. ¡Pero hagan una simple, simple, simple oración en un restaurant! No en voz alta, no, no, no, simplemente concéntrese un instante, y verán como todo el restaurante –bueno, algún despistado no lo hará- se fijará en ustedes. 

    .- ¿Y ése qué hace?

    Quedarán señalados durante la velada. Y como se les ocurra tomar vino: “¡Oh! ¡Pecador! ¡Alcohólico!”. Sí. A partir de ahí empieza la volumetría de la especulación. Y como los comensales no estaban muy contentos con sus respectivas historias, pues se crea una historia de inmediato. Con un poco de suerte, pueden terminar la cena sin que los expulsen del local. 

    Seguro que algunos pensarán: “Qué exageración”. Por si se creen algo –y en este credo orante sí lo creo-, hace casi 30 años nos expulsaron de un restaurant en Suecia, en Estocolmo, por hablar un poco alto y por reírme. Conturbaba la calma de la cena de los comensales. Y después de dos llamadas de atención, nos invitaron a abandonar el local. 

    Esto era en el milenio pasado, sí. Ahora es peor. Ahora seguramente te han filmado, te han fichado, te han… no sé, cualquier otro seguimiento personal. 

    Y ese clima, ese clima de información, en la época en la que tenemos todas las tecnologías dispuestas, incide, sin duda, sobre nuestra comunicación, sobre nuestra sintonía a propósito de la Llamada Orante.

    En consecuencia, claro, nosotros ya pasamos... Aunque de vez en cuando alguien pueda pensar que esta forma de orar no es oración. No. Esto es un speech publicitario que... 

    Increíble, ¿no? 

    Porque orar… porque orar es ¡lo que se sabe de toda la vida!: es pedir, es exigir, es sufrir, es llorar. No es descubrir, no es escuchar, no es clarear la mente, no es comunicarse con la supra consciencia creadora, ¡no! ¡No tiene nada que ver con eso! Eso son speeches evangélicos publicitarios. 

    Y como la imagen de Dios es de ese perseguidor de pecadores, entonces hay que acudir a orar para arrepentirse, para sufrir. Y por supuesto siempre la misma oración. 

    Como hemos dicho en otras ocasiones... en la Llamada Orante: no tenemos antecedentes. Nos ponen antecedentes. 

    Y en base a esa creencia, en base a esa convicción del Misterio y hacia el Misterio Creador, permanecemos. 

    Estamos y vamos testificando, con nuestro hacer cotidiano, otra historia; otra historia que no es la historia que nos ponen, que nos han puesto. 

    Que la historia de la Llamada Orante es la historia de un amanecer: el que nace por el amor de la Creación. 

    Que la historia de una Llamada Orante es la búsqueda de nuestra identidad y nuestra sintonía con el Misterio Creador. El abarcar nuestra cotidiana acción bajo el sentido virtuoso... y bajo la mirada de Universo. Y, con ello, cada día es diferente, ¡distinto! Y podemos hacer cosas parecidas, pero no iguales. 

    La Llamada Orante nos cuida. Nos advierte de que no somos culpables. Nos recuerda que tenemos un instinto de santidad. Nos anima a la valentía de la sinceridad en el momento adecuado. Nos promueve en el servicio, sin satisfacer egoísmos. Nos provoca para que veamos la virtud en el otro. En definitiva, para que le veamos a “Ello” –Misterio Creador- en cada esquina y en cada rincón. 

    Y, para ello, la Llamada Orante nos sitúa en este mundo mundial, en el que cualquier cosa que pase en cualquier recóndito lugar, podemos tener consciencia de ello, ¡ya!

    Ya han ejecutado a un preso asfixiándolo con nitrógeno, en Estados Unidos. Porque hace dos años lo condenaron a muerte, y estuvieron cuatro horas buscándole las venas y no se las encontraron, en cuyo caso pues lo dejaron, ¿verdad? Y ha estado dos años más en el corredor de la muerte, y ahora se han inventado un método más eficaz: una máscara que además de oxígeno tiene nitrógeno, y poco a poco se quita el oxígeno y sólo se deja el nitrógeno.

    Funcionó. Cómo no iba a funcionar: cuando se asfixia a alguien, se asfixia. 

    Se ha cumplido con la ley. Ya tenemos un nuevo método. Dicen que tampoco se sufre tanto; que, quizás, 7-8 minutos así, de que… pero no se sabe seguro. 

    Así que lo que sí nos ha mostrado nuestra humanidad –y esto es muy significativo en nuestra Llamada Orante de hoy- es que, igual que se propaga todo tipo de información intencionada con el beneficio, la renta, la destrucción, el control, el dominio, según intereses de países, sociedades, personas, etcétera… 

    Que parece que, bajo ese punto de vista, estamos en el reino del mal. 

    .- ¿En el reino del mal? 

    .- Sí. Pareciera. 

    Pero digamos que la buena noticia, la buena noticia es que también –también- las bondades, las virtudes, las intenciones, las proyecciones de ayudas, de auxilios, de amparo, de consuelo, ¡también viajan!, ¡¡también van!!, ¡¡también existen!! 

    ¡Ay, si no existieran!

    Pero, claro, no hacen propaganda, no; no salen en la prensa, no; no salen en X”; no salen en... todos los medios que nos aterrorizan. No. Ahí no salen. 

    Pero como dijimos en otro momento orante: “Una gota de virtud disuelve un océano de maldad”

    No es un consuelo, no. Es más evidente de lo que parece. 

    Porque quizás –dejémoslo en “quizás”- la Llamada Orante nos advierte de que, en ese caos traumático de informaciones tendenciosas, pretenciosas, maniqueas, dominantes, etcétera –todos los adjetivos que quieran- está... –por estados, por gobiernos, por sociedades, por comunidades, por grupos, por personas-, al lado de todo eso que vocifera, está el silencio. Está el silencio de la virtudEstá el silencio de la realización de idealesEstá el silencio del servicio no propagado, no propagandeado

    También está. 

    Y no… y no en combate con lo obsceno y lo vulgar. No. Eso es lo que se busca en el tono general de la vulgaridad, ¡pero no! 

    La Llamada Orante nos advierte de que el ejercicio de la virtud, el testimonio de lo que se piensa, se siente y se vive, no necesita propaganda y no precisa combate. No.

    Y como decía también la canción, a propósito de la virtud: “que es como la primavera; no precisa jardín”.

    Y, claro, para las mentes ordenadas y rectas, no se puede dejar que crezcan las… ¡No! ¡Hay que controlarlo!, ¡hay que dominarlo!, para que esté a nuestro gusto

    Sí. Tenemos que tener presente, permanentemente, la consciencia de dónde estamos. 

    La consciencia de ese entorno. 

    No para defendernos, pero sí para advertirnos. 

    Sí, para no caer en el contraataque. 

    Sí, para no desviarse de la virtud, con sus caídas, sus levantadas, sus errores, pero… seguir. 

    La Especie Vida, la materia viviente, y todo lo que ello implica y significa –desconocido, por supuesto, pero que en apariencia “conocemos”- es producto de una Bondad, de una Compasión, de una Misericordia infinita. Y por mucho que se la intente manejar, manipular, controlar, está fuera del alcance de esos ataques. 

    Pero efectivamente –cierto- que, cuando uno ejercita la Compasión, la Bondad, la Virtud, en este plano, y la respuesta es violenta, inquisitorial, más que crítica, “ácida”, es fácil que nos desanimen, nos quiten la tendencia que nos ha abierto el Misterio Creador en nuestro proceso, y cunda el desánimo, la duda. ¡Sí!... 

    ¡Y la huida!, claro.

    Pero como dice esa sentencia, que en este caso nos resulta ilustrativa: “Muchos son los llamados, y pocos los elegidos”. Sin ánimo de que los elegidos son unos virtuosos maravillosos, no, no, sino que, en el misterio de la vida, ésta se vale de unas artimañas que están por encima de nuestra comprensión. 

    Y podemos tender a caer y señalar lo malo y lo malo y lo malo; y lo bueno, pues... 

    Y en vez de ejercitarnos en lo bueno, en lo bueno, en lo bueno –que es lo que indica la Llamada Orante-, gran parte del momento se emplea en la defensa, en la contraofensiva. 

    ¡No! No. Es la perseverancia en la creencia, es la perseverancia en lo que se siente como idealismo fantástico, y que se ejercita en la medida en que hablamos, andamos, nos vestimos, nos limpiamos… 

    En cada detalle está incluida la práctica de la virtud. 

    Pero no tiene ningún apartado de ataque. 

    Su defensa es el testimonio; sin que se considere defensa. 

     

    La Piedad es la verdadera protagonista de la materia viviente. 

    La Piedad es la verdadera referencia de la Especie Vida. 

    La Piedad es la que nos reconforta ante la injuria, la avaricia, la vanidad.

    Esa Piedad que se siente cuando, en consciencia, descubrimos nuestra ignorancia y nuestra inocencia.

    Ámen.

    ***

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    The Prayer Call places us in the “warning” of our capacities to know, to listen, to say, to propagate…; to inform.

    A severe information crisis surrounds all human communication. “Crisis” in the sense that information folds and adapts according to the interests of those who spreads this or that report.

    It was already said –it was already said worldwide- after the Twin Towers, when President Bush warned: “from now on, all information would be reviewed, regulated”, and they reserved the right to inform, according to the needs of Country security.

    Perhaps that moment, just to mark a turning point. Because lies are not just now...; they have been around its domains since –as the Silvio Rodríguez song said-“the first man who lied, who lied, who lied”.

    But it is true that the profitability of biased, semi-true, probable or absolutely false information is the immediately profitable resource; that may last a short time, may last long time. With which, history –that pretender of realities- is even more disrupted.

    We already know all the information traps that states have to create to guarantee actions, interventions... that they could not officially or legally do. Except with the justification “of”.

    Do you remember –I'm sure you do- when all the Christian dominators, Catholic believers, good people, stated unequivocal and categorically that Iraq had weapons of mass destruction? Do you remember? And for that reason, Iraq was invaded, bombed, massacred... for years! And domination continues in another way, without official war.

    How is it possible! There was not a single weapon! They recognized it years later. And nothing happens! No. “We were wrong. The information they gave us was…”.

    Collin Powell, at the United Nations, proclaimed with absolute certainty and confidence that they had observed warehouses storing weapons; they had observed, they had seen, they had verified that they were transporting weapons of mass destruction.

    Of course, this committed all believing countries –of the Western branch, of course- to defend themselves. Of what?

    But, of course, it was of interest for other reasons: dominance, control, expansion, oil, etc.

    And a lie that is scary enough is capable of triggering a war. In the same way that you had to look for a man in a country, who was bad -the man-, and the country was invaded: Afghanistan. Why? Because there was a bad man.

    Since there are no bad men in Spain, that's why we are not invaded. Neither in France, nor in Italy... There are countries with no bad men, so there is no reason to invade them.

    Forty-four countries participated in the lie to “hunt down” Osama Bin Laden; then, vilely murdered at darkness and with malice, live broadcast, in another country, and without any defence whatsoever.

    But this is the casing; the carcass of global details that, even the executors themselves…

    Oh!, by the way: Obama was awarded the Nobel Peace Prize for this feat. Unimportant details.

    But when that carcass of power, of power, is established as the norm and... Nothing happens! –because, of course, they are the power, the law, the order; It is enough to admit a “mistake”!-, that spreads throughout the human community. Of course!

    And, from coexistence and communication, an appearance is made loaded with “information” properly handled or pathologically expressed or paranoidly motivated.

    Look: on a different subject, there was a news item in which it was stated that orchards –look- local, family gardens, pollute much more with CO2 and contribute more to the worsening of climate change, than the large and endless-long crops generated by the major powers.

    And it is news that comes out like this... right?

    By the way, remember that breathing also pollutes.

    And what we have come to call “cloud” is developing. A general cloud in which vanity, personal importance, arrogance... and a long etcetera, create stories around everything... that do not correspond to what is happening, but!... but they obtain the personal benefit to who promotes it or those who promote it, obtain the social benefit of whatever changes...

    The Prayerful Call begins with the globalist vision, but, as small as we are, we have the traces of that perfidy that the being develops based on realizing that information is power, information is value –which is valued “according to”...- and information is gain and achievement.

    And although information is valuable because it discovers, because it shares, in the coexistence consciousness of humans it has become that cloud in which anything goes, in which everything is said and in which everything is condemned.

    If it has to be rectified later, well, then it is rectified. In the meantime, let it remain on death row or in prison for life or on parole.

    In the information age, information wreaks havoc on history. And they present us the truths –sic- that are of most interest, those that do the most damage, those that sell the most newspapers, those that entail the most interest. Everything, but allowing what democracies crow about so much, which are called “freedoms”, which are called “truths”.

    The Prayer Call warns us that we are in that broth. Not now! We have been around for a long time –to say a meaningless sentence: “a long time”; what is a long time?- subjected to that deteriorating communication.

    And if you used to grow Brussels sprouts in your garden –to be original, because they come from Brussels- now, as this increases the carbon footprint, you will have to uproot them.

    It's an example.

    And, of course, there will be people… I was going to say “sensible” –I don't think that exists, I mean, it will exist, but not much- who will say: “No, no, but what are you telling me. "I will continue eating Brussels sprouts to feel European". But there will be –of course- those who fully assume it.

    It's that... -and that is the crux of today's Prayerful Sense- is that we have reached a point in the human community where the truth is harmful, the truth is dangerous, virtue is obscene, where freedom is conditional, always.

    We have reached a point where, of course, anything that does not go along with the establishment is worthy of being considered criminal!

    It is not yet a crime to pray! And you can talk like now. Still. But say a simple, simple, simple prayer in a restaurant! Not out loud, no, no, no, just concentrate for a moment, and you will see how the entire restaurant -well, some absent-minded person won't- will notice you.

    .- And what is he doing?

    They will be marked during the evening. And if it occurs to them to drink wine: “Oh! Sinner! Alcoholic!". Yes. From this point on, the volume of speculation begins. And since the diners were not very happy with their respective stories, a story was created immediately. With a bit of luck, they can finish dinner without being thrown out.

    Surely some people will think: “What an exaggeration”. In case you believe something –and in this prayerful creed I do believe it- almost 30 years ago we were expelled from a restaurant in Sweden, in Stockholm, for speaking a little too loudly and for laughing. It disturbed the calm of the diners' dinner. And after two reprimands, we were asked to leave the restaurant.

    This was in the last millennium, yes. Now it's worse. Now you probably have been filmed, you’ve been put on file, you have been… I don't know, any other personal monitoring.

    And that climate, that climate of information, in the era in which we have all the technologies available, undoubtedly has an impact on our communication, our harmony regarding the Prayerful Call.

    Consequently, of course, we don’t care... Although from time to time someone may think that this way of praying is not prayer. No. This is an advertising speech that...

    Amazing, right?

    Because praying... because praying is what we have known all our lives!: it is asking, it is demanding, it is suffering, it is crying. It is not discovering, it is not listening, it is not clearing the mind, it is not communicating with the creative supra consciousness, no! It has nothing to do with that! That is evangelical advertising speeches.

    And since the image of God is that of that persecutor of sinners, then we must go and pray to repent, to suffer. And of course, always the same prayer.

    As we have said on other occasions... in the Prayerful Call: we have no track record. We are put on record.

    And based on that belief, based on that conviction of the Mystery and towards the Creative Mystery, we remain.

    We are and we go bearing witness, with our daily actions, another story; another story that is not the story that they give us, that they have given us.

    That the story of the Prayer Call is the story of a dawn: the one that is born out of love of Creation.

    That the story of a Prayerful Call is searching for our identity and our harmony with the Creative Mystery. Embracing our daily action under the virtuous sense... and under the gaze of the Universe. And, with that, every day is different, diverse! And we can do similar things, but not the same.

    The Prayer Call takes care of us. It warns us that we are not guilty. It reminds us that we have an instinct for holiness. It encourages us to courage of sincerity at the right time. It encourages us in service, not self- satisfying selfishness. It provokes us to see virtue in others. In short, so to see “It” –Creative Mystery- in every nook and cranny.

    And, to do this, the Prayer Call places us in this global world, in which whatever happens in any far-flung place, we can be aware of it, now!

    They have already executed a prisoner by asphyxiating him with nitrogen, in the United States. Because two years ago they sentenced him to death, and they spent four hours looking for his veins and they couldn't find them, in which case they let him go, right? And he has been on death row for two more years, and now they have invented a more effective method: a mask that, in addition to oxygen, has nitrogen as well, and little by little the oxygen is removed and only the nitrogen is left.

    It worked. How could it not work: when you suffocate someone, you suffocate it.

    The law has been complied with. We already have a new method. They say that you don't suffer that much either; Maybe 7-8 minutes like that… but we don't know for sure.

    So what our humanity has shown us –and this is very significant in our Prayer Call today- is that, just as all kinds of information intended for profit, income, destruction, control, domination are spread, according to the interests of countries, societies, people, and so on…

    It seems that, from that point of view, we are in the realm of evil.

    .- In the realm of evil?

    .- Yes. It seems so.

    But let's say that the good news, the good news is that also -also- the goodness, the virtues, the intentions, the projections of help, aid, protection, consolation, also travel!, they also go!!, also exist!!

    Oh, if they didn't exist!

    But, of course, they don't advertise, no; they don't appear in the press, no; they do not appear in “X”; they don't appear in... all the media that terrifies us. No. They don't appear there.

    But as we said in another prayerful moment: “A drop of virtue dissolves an ocean of evil”.

    It's not a consolation, no. It's more obvious than it seems.

    Because perhaps –let's leave it at “perhaps”- the Prayerful Call warns us that, in that traumatic chaos of biased, pretentious, Manichean, dominant, etc. information –all the adjectives you want- there is… –by states, by governments, by societies, by communities, by groups, by people-, next to all that shouting, there is silence. There is the silence of virtue. There is the silence of the realization of ideals. There is the silence of service not propagated, not propagandised.

    There is also.

    And no... and not in combat with the obscene and the vulgar. No. That is what is sought in the general tone of vulgarity, but no!

    The Prayerful Call warns us that the exercise of virtue, the testimony of what one thinks, feels and lives, does not need propaganda and does not require combat. No.

    And as the song also said, regarding virtue: “which is like spring; It doesn't need a garden".

    And, of course, for orderly and upright minds, you can’t let grow the… No! We have to control it! We have to master it! so that it is to our liking.

    Yes. We have to be constantly aware of where we are.

    Consciousness of the environment.

    Not to defend, but to warn us.

    Yes, not to fall into the counterattack.

    Yes, so as not to deviate from virtue, with its falls, its rises, its mistakes, but... continue.

    The Species Life, the living matter, and everything that it implies and signifies –unknown, of course, but apparently “we know”- is the result of Kindness, Compassion, and infinite Mercy. And no matter how much you try to manage, manipulate, control it, it is beyond the reach of those attacks.

    But indeed -true- that, when one exercises Compassion, Kindness, Virtue, on this level, and the response is violent, inquisitorial, rather than critical, "acid", it is easy for them to discourage us, to take away the tendency that The Creative Mystery has opened up to us in our process, and discouragement and doubt spread. Yes!...

    And the escape!, of course.

    But as that sentence says, which in this case is illustrative: “Many are called, and few are chosen”. Without thinking that the chosen ones are wonderful virtuous people, no, no, but, in the mystery of life, it uses tricks that are beyond our understanding.

    And we can tend to fall and point out the bad and the bad and the bad; and the good, well...

    And instead of exercising ourselves in the good, in the good, in the good -which is what the Prayer Call indicates-, most of the time is spent in defence, in the counteroffensive.

    No! No. It is perseverance in belief, it is perseverance in what feels like fantastic idealism, and that is exercised to the extent that we speak, walk, dress, clean ourselves...

    The practice of virtue is included in every detail.

    But it doesn't have any attack section.

    Its defence is testimony; without it being considered a defence.

    Piety is the true protagonist of living matter.

    Piety is the true reference of the Species Life.

    Piety is what comforts us in the face of injury, greed, vanity.

    That Piety felt when, in consciousness we discover our ignorance and our innocence.

    Amen.

    ***

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    El humano proceder de las zonas de poder... extiende su hegemonía con el brazo armado, y con la violencia expresada en actitudes y palabras. 

    Por momentos pareciera que son justas las peticiones de unos y las de otros, con lo cual sería muy fácil hablar y resolver las diferencias. ¡Pero no es así!

    El triunfo prevalece por encima de cualquier propuesta.

    Y ese demoledor propósito guerrero, también podría interpretarse como ese destruir lo... lo caduco, lo inútil, lo inapropiado… Quizás haya algo de eso en el ánima con aspiraciones idealistas... guerreras.

    La pólvora es hábil en su marcha. 

    Se encendió hace… hace mucho tiempo, cuando tan sólo era un juego. 

    Y luego se vio que explotaba y destruía.

    En este clima, en este clima de violencia, guerra, poder… podemos –y es una advertencia de la Llamada Orante- pensar que: “¡Bueno!, eso ocurre allí, allá...”

    ¡Atención!... 

    Que la alerta esté atenta. 

    Que la prevención se despierte. 

    Porque esa corriente de destrucción, exterminio, persecución, poder, dolor, está ¡ardiente! 

    Y de una simple envidia o rabia o discusión... puede encenderse una agresión.

    Y es así que el orante cuida su testimonio; se alerta de sus entornos... y sabe esgrimir la bondad, la acogida, la complacencia, la amabilidad, sin dar pie a lo guerrero, a lo castigador, a lo perseguidor, a lo culpabilizador.

    Porque lo violento necesita de una oposición de su “textura”. 

    Y es la más fácil actitud a desarrollar.

    No predisponerse a la defensa, ante la evidencia de un posible ataque –del tipo que sea- sino, más bien, promoverse en la acogida, en la disposición de escuchar, de comprender, de entender.

    Sí, es cierto. Sí, es cierto que hay momentos y circunstancias de una violencia desproporcionada. 

    En esos casos, la habilidad de la esquiva, la habilidad del silencio, la habilidad de... no enfrentamiento, la habilidad de la huida. 

    Y pensar; pensar en el sentir, que... el otro o los otros son de humano proceder. No... no son de otra naturaleza. Han desarrollado una naturaleza inapropiada. 

    Y justifican su “estar” con la violencia del poder y la destrucción. Y así poder hacer valer su importancia. 

    Todo ese semillero está distribuido en los estilos de vida que cotidianamente vivimos. 

    De ahí que la Llamada Orante nos haga esa advertencia. 

    Estamos en un vivir de pretensiones dominantes, incisivamente violentas..., por pensamiento, palabra, obra u omisión. 

    Una ley, una orden, una inspección, un control… son muestras claras de una progresiva legislación mutilante, arrogante.

    Y, bajo el Sentido Orante, debemos desarrollar, ante todo ello, una actitud de bienvenida, de escucha. 

    De aguardar a la oportunidad de expresar nuestro parecer, nuestra visión. 

    De hacer ver que no somos enemigos a los que hay que vencer...; que no somos oponentes, ni peligro.

    Y es así como… el testimonio se hace ¡fértil!; disponible y dispuesto a servir. 

    Sin ningún replanteamiento y sin ninguna duda: el idealismo de la creencia, el sentido de la búsqueda, la interpretación providencial, la confianza plena en nuestro estar... no admite valoración, no admite discusión. Se podrá ir más rápido, más lento, más quieto… pero se va. Se sigue.

    Y en esa alerta y en esa atención, no crearemos ningún resentimiento. 

    Pocos consentimientos, pero… innecesarios enfrentamientos. 

    Todas las bondades que se puedan expresar son posiciones negociantes para calmar, para aspirar a conversiones, para promover nuevas realizaciones. 

    Pero nuestra relación con el Misterio Creador no es negociable. Descubrimos, en nuestro estar, en nuestro hacer, en nuestra práctica de visionarias sensaciones, meditadas propuestas, llamadas a orar que nos incitan a contemplar.

    Todo ello nos promueve en esa referencia de lo Eterno. Y en esa promoción no hay negociación. No es necesaria. No es de ese plano.

    Es por ello que, en la medida en que asumimos lo orante, lo meditativo, lo contemplativo, como elementos consustanciales a nuestra naturaleza, podremos guardar una posición –en esa atención y alerta- que nos permita continuar, proseguir, testimoniar. Y, en esa medida, ser de utilidad a los que en guerra, violencia, dominio y control están.

    Porque, en esos planos, se agotan, se desesperan, se deprimen, se asolan. En cambio, cuando el nutriente ora, medita y contempla, descubre, aprende, se ve, se proyecta, ¡se promueve!

    No genera angustia, ni ansiedad, ni soledad, ni tristeza. Más bien por el contrario, genera entusiasmo, reflexión, disposición y… una mutación transmutable como ser de misterio, como entidad mística.

    Y en este magma en que nos toca transcurrir, el auxilio de la Llamada Orante nos arropa, nos cuida, nos orienta; nos da ese perfil amante de que podemos descubrir en nuestro interior y ejercitarnos en nuestro convivir.

    Nos hacemos cuidadores sin rentas, auxiliadores sin méritos, disponibles sin arrogancia…; creyentes sin demandas...; virtuosos por servir. 

    Y con ello, ser motivos de alegrías, transmisores de entusiasmos, prometedores cumplidos, ¡cumplidores!

    Nuevos seres de causalidades, por las eternidades del Misterio Creador.

    ***

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  •  

    The human behaviour from the zones of power... extends its hegemony with the armed wing, and with violence expressed in attitudes and words.

    At times it seems that the requests of some and others are fair, making it very easy to talk and resolve differences. But this is not so!

    Triumph prevails over any proposal.

    And that devastating warrior purpose, could also be interpreted as destroying what is... obsolete, what is useless, what is inappropriate... Perhaps there is something of that in the soul with idealistic... warrior aspirations.

    Gunpowder is skilful in its march.

    It was turned on...  long ago, when it was just a game.

    And then it was seen to explode and destroy.

    In this climate, in this climate of violence, war, power... we can -and it is a warning from the Prayerful Call- think that: "Well!, that happens there, over there...".

    Attention!...

    Let the alert be vigilant.

    Let prevention wake up.

    Because that current of destruction, extermination, persecution, power, pain, is burning!

    And from a simple envy or anger or argument... aggression can start.

    And this is how the prayerful person takes care of his testimony; he is alert to his surroundings... and he knows how to wield goodness, welcome, complaisance, kindness, without giving way to the warlike, the punishing, the persecuting, to the blaming.

    Because violence needs an opposition of its “texture”.

    And it is the easiest attitude to develop.

    Do not predispose oneself to defence, in the face of evidence of a possible attack –of any kind- but, rather, promote oneself in welcoming, in the willingness to listen, to understand, to comprehend.

    Yes, it's true. Yes, it is true that there are moments and circumstances of disproportionate violence.

    In such cases, the skill of dodging, the skill of silence, the skill of… non-confrontation, the flight skill.

    And to think; thinking about the feeling, that... the other or others are as human behaviour. No... they are not of another nature. They have developed an inappropriate nature.

    And they justify their “being” with the violence of power and destruction. And thus, be able to assert its importance.

    This entire seedbed is distributed in the lifestyles we live on a daily basis.

    Hence the Prayer Call gives us this warning.

    We are in a life of dominant, incisively violent pretensions..., by thought, word, deed or omission.

    A law, an order, an inspection, a control... are clear examples of progressive, mutilating, arrogant legislation.

    And, under the Prayerful Sense, we must develop, before all of this, an attitude of welcome, of listening.

    To wait for the opportunity to express our opinion, our vision.

    To show that we are not enemies to be defeated...; that we are not opponents, nor a danger.

    And this is how… the testimony becomes fertile!; available and willing to serve.

    Without any rethinking and without any doubt: the idealism of belief, the sense of search, providential interpretation, and the full confidence in our being... does not admit evaluation, does not admit discussion. You can go faster, slower, quieter... but you go. It goes on.

    And in that alert and in that attention, we will not create any resentment.

    Few consents, but… unnecessary confrontations.

    All the goodness that can be expressed are negotiating positions to calm, to aspire to conversions, to promote new achievements.

    But our relationship with the Creative Mystery is non-negotiable. We discover, in our being, in our doing, in our practice of visionary sensations, meditated proposals, calls to pray that incite us to contemplate.

    All of this promotes us in that reference of the Eternal. And in that promotion, there is no negotiation. It's not necessary. It's not from that plane.

    That is why, to the extent that we assume the prayerful, the meditative, the contemplative, as elements consubstantial to our nature, we will be able to maintain a position -in that attention and alertness- that allows us to continue, to carry on, to bear witness. And, to that extent, be useful to those who are in war, violence, domination and control.

    Because, in those planes, they become exhausted, desperate, depressed, devastated. But when the nurturer prays, meditates and contemplates, it discovers, learns, it sees itself, projects itself, promotes itself!

    It does not generate anguish, anxiety, loneliness, or sadness. On the contrary, it generates enthusiasm, reflection, disposition and... a transmutable mutation as a being of mystery, as a mystical entity.

    And in this magma in which we have to live, the help of the Prayerful Call protects us, takes care of us, guides us; it gives us that loving profile that we can discover within ourselves and exercise in our coexistence.

    We become caretakers without profit, helpers without merit, available without arrogance...; believers without demands...; virtuous by serving.

    And with that, to be reasons for joy, transmitters of enthusiasm, promising, reliable, fulfillers!

    New beings of causalities, for the eternities of the Creative Mystery.

    ***

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  •  

    Nos llaman a orar, para que recordemos, recordemos… recordemos que somos testigos de un acontecer insólito: La vida. 

    Formamos parte de una Especie Vida que habita en los Universos, más allá de cualquier comprensión o capacitación que podamos desarrollar aquí. 

    Pero también aquí, en este lugar de Universo, palpita la Especie Vida, palpita la materia viviente humana; y su –por así decirlo- “oficio” es testimoniar esa evidencia. 

    Testificar que estoy ¡vivo!

    Y, para ello, debo emitir la voz, gesticular mi presencia, expresar mi consciencia, clarificar mis intenciones, mostrar mi solidaria esencia... inevitable, ejercer las prioridades que garanticen… –que garanticen- el entusiasmo, la esperanza, la fidelidad. 

    Y en la medida en que estoy y atestiguo mi presencia, más allá de la huella del carnet, del papel...; más aquí, en la evidencia...

    Es posible... es posible pasar, en vida, por la insignificancia del hacer. Es posible pasar, en vida, por la negativa a creer. 

    Pero nada será en balde.

    Y aunque nada sea en balde, el recordar nuestra esencia universal... nos promueve para no decaer, no abandonar, no traicionar. 

    Ser ese fiel reflejo de un ama-necer... que inevitablemente llega, como la inevitable oscuridad del anochecer.

    Si somos “evidencias testimoniales de una Creación”, en nuestro recuerdo de acción a través de la preexistencia-existencia debe ser una constante en la actitud. 

    No se puede dejar para luego. ¿Acaso se retrasa... la salida del sol? ¿Acaso se oculta a la llegada del invierno?

    Cualquier elemento constituyente de vida testimonia su presencia. Y lo hace puntual. Y lo hace conforme a su capacidad. 

    No se oculta para más tarde.

    Y es así que el ser de humanidad suele aplazar y aplazar sus... memorias; sus memorias sentidas, esas que testimonian lo que se siente, y que lo hacen con elegancia, prudencia, belleza, amabilidad.

    Sí. Podemos ser tormenta y rayos, pero sabemos que somos también arcoíris.

    Sí. Podemos ser sequía y... resquebrajadas tierras, pero también podemos inundar.

    Aunque seamos extremos, buscamos el equilibrio. Ese equilibrio en el que el Arte de Vivir, el Arte de Amar, se escenifican con dulzura, con ternura, con sonrisas. 

    No guarda amarguras, ni rencores, ni pesares.

    Sí. Además de nuestro recuerdo de... el pequeño transcurso, este recuerdo orante de habitantes de Universo que testifican el insólito acontecer de vivir, debe ser un prisma en el que nos veamos reflejados.

    Podíamos preguntarnos: 

    ¿Cómo testifico la vida?, ¿mi vida? 

    Soy testigo de un acontecer insólito en el Universo y... ¿y no deparo en su naturaleza? 

    ¿O bien me han dado recursos, como el orar, para preguntarme por mi vivir?:

    “¿Cómo es tu vivir, criatura excepcional, única e irrepetible? 

     

    ¿Qué calidad de amor... realizas? 

     

    ¿Qué calidad de compromiso... ejercitan tus creencias? 

    ¡Háblame!, ¡háblame!, vida humana, de tus experiencias. 

    Háblame de tu vivir sonriente y de tu dolor hiriente.

     

    Pero, sobre todo, háblame de ti como unidad viviente, unidad latente… cargada de recursos, llena de recuerdos de Universos”.

     

    Testigos somos de un acontecer. Y testimonios urgen para rehacerse, reconvertirse.

    La Sensación Orante nos transmite la idea de que está cada vez más próxima... la testimonial decisión de sentirse lo que se es y de expresar a lo que se aspira.

    Esa sensación de cercanía, de que la vida reclama –como entidad suprema-, a los integrantes de ese acontecer, que testifiquen su presencia, que testimonian sus creencias, que sinceren sus expresiones, que abandonen las apariencias... 

    Que acomoden sus proyecciones... 

    Que se entreguen a sus fidelidades, con la certeza de la ilusión, de la fantasía...; ¡con la convicción propia, y no ajena!

    Sí. Por decirlo de otra forma: parecen acercarse los momentos en que nos pidan las cuentas.  

    Al menos, devolver en igual medida que lo que te dieron. 

    Mas bien sabes que te dieron... “ciento por uno”.

    Parece anunciar, la Llamada Orante, una llamada para que la atención se despierte... y que la respuesta al testimonio se exprese. 

    Y verse dando... cien, cuando nos dieron uno. 

    Porque nos constituyeron, nos engendraron, nos trajeron, nos dieron de beber, de comer. 

    Nos dieron el habla, nos dieron los pasos... y nos hicieron descubrir. 

    Y aprendimos las letras... y supimos leer. 

    Y aprender… aprender a descubrir, y a hacer de nuestras experiencias un caudal... un caudal de bellezas, desechando lo inadecuado, lo inapropiado, lo vulgar, y acrecentándose en lo virtuoso, en lo generoso, en lo valioso, en lo excepcional...; en lo extraordinario...; ¡en el estar el día a día de forma original, y no quedarse recogido en “un día más”.

    El transcurrir no espera

    Sí... 

    En punto hemos de estar, en la estación que nos corresponda. 

    Nos aguardan. 

    Nos necesitan y los necesitamos.

    El Amparo está presente. El cobijo del cuido no se descuida. 

    La Providencia Fundamental... no escasea. De ahí que nuestra prosperidad deba ser evidente.

    Evidenciar la Vida.

    ***

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  •  

    We are called to pray, to remember, to remember... to remember that we are witnesses of an unusual event: Life.

    We are part of a Life Species that inhabits Universes, beyond any understanding or capability we can develop here.

    But also here, in this place of the Universe, the Life Species palpitates, human living matter pulsates; and its –so to speak- “job” is to testify to that evidence.

    Testify that I am alive!

    And, to do so, I must emit my voice, gesticulate my presence, express my conscience, clarify my intentions, show my supportive essence... inevitable, exercise the priorities that guarantee... -that guarantee- enthusiasm, hope, fidelity.

    And to the extent that I am and witness my presence, beyond the fingerprint of ID card, the paper...; more, in the evidence...

    It is possible... it is possible to pass, in life, through the insignificance of doing. It is possible to go through life, refusing to believe.

    But nothing will be in vain.

    And although nothing is in vain, remembering our universal essence... promotes us not to lose heart, not to neglect, not to betray.

    To be that faithful reflection of a loving-dawn... that inevitably arrives, like the inevitable darkness of dusk.

    If we are “testimonial evidences of a Creation”, in our memory of action through pre-existence-existence must be a constant in attitude.

    It cannot be left for later. Is perhaps… sunrise delayed? Does it hide when winter comes? 

    Any constituent element of life bears witness to its presence. And it does so punctually. And it does so according to its capacity.

    It is not hidden for later.

    And so, the being of humanity usually postpones and postpones its... memories; its heartfelt memories, those that bear witness to what it feels, and it is done with elegance, prudence, beauty, kindness.

    Yes. We may be storm and lightning, but we know that we are also rainbows.

    Yes. We can be drought and... cracked lands, but we can also flood.

    Although we are extreme, we seek balance. That balance in which the Art of Living, the Art of Loving, are staged with sweetness, with tenderness, with smiles.

    It holds not bitterness, resentment, or regret.

    Yes. In addition to our memory of... the small transit, this prayerful memory of inhabitants of the Universe who testify to the unusual event of living, must be a prism in which we see ourselves reflected.

    We could ask ourselves:

    How do I witness life? My life?

    I am witness to an unusual event in the Universe and... and do not recognise its nature?

    Or have I been given resources, such as prayer, to ask myself about my life?:

    “What is your life like, exceptional, unique and unrepeatable creature?

     

    What quality of love... do you practice?

     

    What quality of commitment... do your beliefs exercise?

    Talk to me! Talk to me!, human life, about your experiences.

    Tell me about your smiling life and your hurtful pain.

     

    But, above all, tell me about yourself as a living unit, a latent unit… loaded with resources, full of memories of Universes”.

    We are witnesses of an event. And testimonies are urgent to remake, to reconvert ourselves.

    The Prayerful Sensation conveys the idea that it is increasingly closer... the testimonial decision to feel what one is and to express what one aspires to.

    That feeling of closeness, that life demands -as a supreme entity- to the members of that event, testifying to its presence, their beliefs, that they sincerely express themselves, to abandon appearances...

    Let them accommodate their projections...

    To devote to their fidelities, with the certainty of illusion, of fantasy...; with their own conviction, and not someone else's!

    Yes. To put it another way: the time seems to be approaching when we will be called to account.

    At least give back as much as you were given.

    Rather, you know you were given... "Hundredfold".

    It seems to announce, the Prayer Call, a call for attention to be awakened... and for the response to testimony to be expressed.

    And to see oneself giving... a hundred, when we were given one.

    For they constituted us, they generated us, they brought us, and they gave us to drink, to eat.

    They gave us the speech; they gave us the steps... and they made us discover.

    And we learned the letters... and we knew how to read.

    And to learn... learning to discover, and to make our experiences a flow... a flow of beauty, discarding the inadequate, the inappropriate, the vulgar, and increasing in the virtuous, the generous, the valuable, in the exceptional...; in the extraordinary...; in living your day-to-day life in an original way, and not staying trapped in “just another day”.

    Passing does not wait.

    Yes...

    We must be on time, at the station that corresponds to us.

    They await us.

    They need us and we need them.

    The Protection is present. The shelter of care is not neglected.

    Fundamental Providence... is not in short supply. Hence our prosperity must be evident.

    Evidencing Life.

    ***

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  •  

    Amenaza sin miedo el ama-necer. Amenazan sin miedo los que nacen por amor. 

    Y con puntualidad acude la luz, y la infinita e inmensa oscuridad de Misterio se nos muestra generosa, complaciente, bondadosa.

    Y con ello nos libera del pensar en lo oscuro, bochornoso y malo..., y lo claro, bendito y santo. Y nos afiliamos a una disolución de lo dual y a una impecable precisión del influjo, hacia lo viviente, de ese Misterio Creador que se cimbrea en la lluvia. Que en cada gota va un mensaje. ¡Ay! Que nos reclama –en cada novedad, en cada imprevisto, en cada inesperado-... nos reclama una respuesta, una actitud ¡sin agobio!

    El Misterio Creador no es un francotirador. Es una precisa, oportuna e inconmensurable posibilidad; “posibilidad” como... no entre la duda de  o no, sino posibilidad en cuanto a lo infinito de sus recursos. 

    Y a cada ser le toca una de esas gotas, y le hace mensajero. Y es necesaria esa gota. Y cualquiera podría decir: “Bueno, una gota menos…”. No. La pulcritud de la Creación es insondable. ¡Sí!, de vertiginoso caer en el abismo. Y aun así nos sujetan y nos amortiguan para que realmente mostremos y ejercitemos nuestro mensaje. ¡Sin retraso!... Con el apunte preciso de la oportunidad adecuada. “Con el apunte preciso de la oportunidad adecuada”.

    Y es así como el ser sintoniza con la Creación y sabe posicionarse. Un “saber” sin estudio, sin preparación. Un “saber” que se deja llevar.

     Como decía el salmo: “Llévame en pos de ti“.

    Y ese “ejercicio” –llamémoslo así- no es un maniqueísmo esotérico –con respeto a todo ello-. No. No es un maniqueísmo esotérico. Es una practificación en el estar. En el “buenos días”“hola”“qué tal”; en la sonrisa, en la seriedad. 

    Es mostrar las transparencias. 

    Ese don de importancia personal que nos ha hecho –y que pretende hacernos- sólidos bloques inamovibles e irreductibles, racionales, sedentarios y obtusos, en realidad, todo eso es una transparencia. Pero el hedonismo, al perder lo importante –que es “destacar”-, hace que esa transparencia se vuelva espesa, densa. Deja de ser translúcida.

    Y la Llamada Orante nos invoca a esa transparencia, la cual no impide la intimidad, la silenciosa posición, la trayectoria del mensaje personal... 

    Ni somos cristales rotos ni opacos, ni somos transparencias expuestas a ser pintadas, golpeadas o... a esconderse para no romperse.

    Lo traslúcido del ser no tiene miedo. Se expresa en lo adecuado, en la oportunidad que surge, que reclama. ¡Y nos sorprende, y sorprendemos! Y eso es el reflejo traslúcido y es la innovación creativa, expansiva.

    La Llamada Orante nos recuerda que la Especie Vida es un acontecer insólito e insondable, y que tenemos que ejercitar esa consciencia, a la hora de estar, en la que todos son imprescindibles y necesarios. Que los que están, los que transitan y los que aún no están... son absolutamente necesarios. 

    Y en esa necesidad está el que cada ser aporte sus bondades, ¡sin esclavitud!, sin renuncia a su mensaje. Porque cierto es que, en la comunidad de la materia viviente humana, se da esa posición sacrificada, de renuncia, para que otro progrese. 

    Eso es una ofensa al ama-necer. ¿Acaso cuando amanece –nacemos por el Amor-, el Universo hace un sacrificio? ¡No! No es “no”.

    Pero en lo convivencial es fácil que, para que uno resplandezca u obtenga o tenga o logre o alcance, tiene que llevar una corte de sacrificados, esclavos ‘renunciadores’ de su mensaje. 

    Y no por ello –“y no, por ello”- negar el servicio, la abnegación en ocasiones, la dedicación, por una transparente necesidad. ¡Claro! Pero sin que ello constituya un sacrificio. Porque hay más sacrificios humanos de los que parece, y que se cuenta en la historia como “¡algo que pasaba en el imperio maya!”, como “algo que pasaba en…”.

    Algo que pasaba… ¡y pasa!

    Si no, que se lo pregunten a lo femenino: si pasa o no pasa. 

    Con-viene –de “lo que viene con ello”, que es lo que nos lleva-, en ese translúcido instante, saber ser servidor, pero a la vez, en el servicio, ser servido. Que forme parte de nuestro destino. Un destino que no es un fatalismo protagonista, no. Un destino que es el “tino” que tiene la Creación para que cada ser disponga de su virtud, con la cual ha sido dotado por necesidad del misterio de la Especie Vida, del misterio de la materia viviente. 

    No hay rebajas. No hay aplazamientos. No, “lo dejaré para luego”; no, “más adelante ya veremos”. Insistimos: ¿acaso llega con retraso el amanecer? 

    La luz se abre camino por la bondad insondable de la oscuridad. Y hasta la egolatría luminosa admite que el Universo es oscuro en materia y energía, y no es... conocido. Es Misterio. Pero es “Creador”. 

    Y en ese símil o en esta muestra, podríamos decir que cada ser es un translúcido instante en la insondable oscuridad. Y, en consecuencia, somos –cada uno en sus distintas posiciones- ese “luminoso” que nos alumbra... y que la Creación utiliza para llevarnos. 

    ¡Aleluya!

    Sí. ¡Aleluya! porque, de ser así –y así se expresa la Llamada Orante- no precisamos ser importantes, no precisamos ser fundamentales ni precisamos ser protagonistas, ni precisamos ser sabedores de microbios, de universos, de bacterias, de materiales o de cualquier cosa de la que decimos saber. 

    Como decía otra Oración: “somos extras de la película, ¡no somos protagonistas!”. ¡Qué alivio!... 

    El que se erige en protagonista diariamente –y es lo más frecuente-, aparte de gastar una energía enoooorrrrme en acicalarse, en cuidarse, en callarse, en ocultarse, en mostrarse... ¡Uff! ¡Qué fatiga! ¡Qué fatiga, ser lo que no se es! ¡Fatigosísimo! Hay que ponerse la careta, la capa, la espada… ¡Por favor!

    Por el contrario, tenemos la oportunidad constante, en esa translúcida posición –“la oportunidad constante, en esa traslúcida posición”-, de ser luminarias: como las luciérnagas, que en un salto iluminan. 

    Y no tenemos que hacer ningún curso ni ningún máster especial. Simplemente tenemos que ser lo que somos. Cada uno debe ser lo que es y sabe… –así, no a ciencia cierta, sino a intuición emocional- un poquito, un poquito, quién es. Intuye por qué le han traído, y quizás se atreva a mostrarse en lo que debe hacer. 

    ¡No puede haber más momentos de gloria!, comparados con el protagonista, que se tiene que arreglar, preparar y demás… todos los días. No. La gloria está en ser cada uno lo que es: ¡glorioso! Porque se da cumplimiento a la necesidad y a la complacencia del servicio. Ya descubrimos el momento de gloria de cada uno. ¡Ya no hace falta ser importante! 

    ¡Aleluya! –por eso decíamos: ¡Aleluya!-.

    “¡Ay! Es que fulanito...”“¡Ay! Es que menganito...”. “¡Ay! Es que el grupo tal...”. “¡Ay! Es que el pintor cual”.

    Vanidades. ¡Puras vanidades! Con chinches sin chinches... –esto no se entiende pero no hace falta-. Con chinches sin chinches. Y ahí, atados a esa historia. 

    Pero ¿qué es esto? ¡La vida es liberación, no es atadura! 

    “No, porque Picasso...”. “No, porque Beethoven...”. “No, porque Pascal...”. “No, porque tal…”. Y estamos ahí, en el enredo estrangulador de una historia falsa que va demostrando sus flaquezas. Pero parece que los seres ¡no se animan a ser lo que son!, y necesitan el diapasón para marcar el ritmo; necesitan la frecuencia para… 

    Venimos, somos y estamos para liberar, no para esclavizarnos en ninguna especialidad. 

    ¡Aleluya!

    Y al compás de la lluvia...

    Sí. Ese compás de cada gota; ese roce de lo intangible, que se diluye en contacto con lo material, y cada vez se reúne...; ese plurimorfismo del agua nos da una muestra de nuestra disposición –que agua somos-, para que seamos capaces de ese constante segundo de gloria y de ese permanente estar ‘ser-vidor’. 

    ¡Aleluya! 

    Y ¡no!, no es una oración de prédica protestante, no; o de evangélicos, no. No nos identificamos con ninguna posición, ¡ni tenemos antecedentes! Cada oración es una sorpresa, un bálsamo estimulador. 

    Pero respetamos y recogemos lo que se reconoce, lo que en alguna medida es útil. 

    ¡Aleluya!

    Todos somos pastores y ovejas a la vez. Todos llevamos el claxon del tolón-tolón en el cuello, indicando dónde estamos, para saber con quién vamos. Sin esclavizar. Sin sacrificar. 

    ¿Es que acaso podemos llegar a pensar que ese Misterio insondable Creador, del Universo, genera a sus criaturas para sacrificarlas cada día?, ¿para someterlas?, ¿para…? ¡Por favor! 

    Sí. Bajo el punto de vista hedonista –y más que hedonista, ególatra- podríamos decir que la lluvia son las lágrimas de Dios –¡sin duda!- por la posición de la humanidad. 

    Otra versión, pero ególatra. 

    Lo Divino no llora. No precisa ninguna cualidad humana. ¡Por favor! Pero sí es válido referenciarnos para sentirnos parte de toda la Creación. 

    La Llamada Orante se hace impulso…; impulso revelador. Un privilegio... 

    Un privilegio que nos inunda en nuevas magnitudes. 

    Y por ello debemos estar en ese Sentido Orante, para ser dignos representantes de ese amanecer; y al aparecer la primera claridad, sentirnos que somos parte de ella. 

    Sí. Porque... amanece para todos. ¿Y no será, no será que cada ser es una partícula infinita de ese amanecer?

    ¿No será que el sol –como tal estrella de mediana magnitud o pequeña magnitud, que está en la mitad de su vida- es una apariencia? ¿No será que la materia viviente, la Especie Vida, bajo el Misterio Creador, es la que nos muestra ese amanecer?; ¿que, si no estuviéramos, no habría amanecer? 

    Y es fácil deducirlo. Hasta desde el punto de vista físico. ¿Qué necesidad habría de amanecer, en un lugar donde no hay vida?

    En consecuencia, ¿no es la vida –la vida de cada ser, incluidos los humanos procederes- la minucia de luz que hace posible el amanecer?

    En consecuencia, cada uno se puede considerar un amanecer. No como “importante”, pero sí como “presente”.

    Y deberíamos estar todos inmensamente agradecidos –a unos y a otros y a otros y a otros-, porque gracias a nuestro quantum de luminosidad amanece.

    Y nos hacemos ecos de nacer por Amor

    Sí. Nos puede parecer exagerado, o simplemente un sistema comparativo, pero eso es por nuestra razón y nuestra ‘complexión’ de motivaciones, que ya está organizada y estructurada; y al escuchar algo que no cuadra y no cuaja, se rechaza... o se somete a discusión o se… o se vota. 

    Y, al orar, no dejar que la duda ocurra. No dejar que el discernir opine. Es sentir que es ser el que ora, el que escucha. ¡Porque imploran por él! Porque cada oración es un implorar de la Creación. Nosotros, tímidamente tratamos de imitar, e imploramos a la lluvia en la sequía, e imploramos a la sequía en las inundaciones, e imploramos por nuestras pretensiones.... 

    No es ésa la posición.

    Resulta –sí- misterioso y contradictorio, que el Misterio Creador implore por nosotros. 

    ¿Nos quita protagonismo...?

    Será eso. 

    O será que, como no podemos entenderlo, no entra en nuestro esquema.

    Pero ¿es que acaso nuestro “sen...tir” entra en nuestro esquema? 

    Nuestro esquema se ha egolatrizado e idolatrizado por su razón, su inteligencia y su capacitación. E incluso hasta tal punto que, cuando siente –“siente”-, encontrará alguna razón para explicarlo. Y cuando la encuentra, deja de sentir.

    Que el suspiro… que el suspiro luminoso, en el amanecer, se haga translúcido ¡ahora! 

    Y que la atrevida vida se anime a ejercitarse, por ese implorar insondable. 

    ¡Aleluya!

    ***

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    The loving-dawn fearlessly threatens. Those who are born out of love threaten without fear.

    And with punctuality the light comes, and the infinite and immense darkness of Mystery shows itself to us generous, complaisant, kindly.

    And with it frees us from thinking of the dark, shameful and evil..., and the light, blessed and holy. And we join to dissolution of the dual and an impeccable precision of the influence, towards the living, of that Creative Mystery that sways in the rain. That in every drop there is a message. Oh! That calls out for us -in every novelty, in every unforeseen event, in every unexpected event-... it calls out for a response from us, an attitude without any stress!

    The Creator Mystery is not a sniper. It is a precise, timely and immeasurable possibility; “possibility” as... not as between the doubt of yes or no, but possibility in terms of the infinite of its resources.

    And every being gets one of those drops, and it becomes a messenger. And that drop is necessary. And anyone could say: “Well, one drop less…”. No. The exquisiteness of Creation is unfathomable. Yes!, of dizzying plunge into the abyss. And yet we are held and cushioned so that we really show and exercise our message. Without delay!... With the precise aim of the right opportunity. “With the precise aim of the right opportunity”.

    And this is how the being tunes in with Creation and knows how to position itself.  “Knowing” without study, without preparation. A “knowledge” that goes with the flow.

    As the Salm said: “Take me after you”.

    And that “exercise” –let's call it that- is not an esoteric Manichaeism –with respect to all that-. No. It is not esoteric Manichaeism. It is a practice in being. In the “good morning”, “hello”, “how are you”; in the smile, in the seriousness.

    It is showing transparencies.

    That gift of self-importance that has made us –and intended to make us- solid, immovable and irreducible blocks, rational, sedentary and obtuse, in reality, all of that is a transparency. But hedonism, by losing what is important –which is “stand out”-, makes that transparency thick, dense. It stops being translucent.

    And the Prayer Call invokes us to that transparency, which does not prevent intimacy, the silent position, the trajectory of the personal message...

    We are neither broken glass nor opaque, nor are we transparencies exposed to being painted, beaten or... hidden to not get broken.

    The translucent aspect of the being is not afraid. It is expressed in what is appropriate, in the opportunity that arises, that demands. And it surprises us, and we surprise others! And that is the translucent reflection and it is the creative, expansive innovation.

    The Prayer Call reminds us that the Species Life is an unusual and unfathomable event, and we have to exercise that consciousness, when it comes to being, in which everyone is essential and necessary. Those who are there, those who transit and those who are not yet... are absolutely necessary.

    And in that need lies the contribution of the goodness of every being, without slavery!, without giving up its message. For it is true that, in the community of human living matter, there is that sacrificial position, of renunciation, for others to progress.

    That is an offense at loving-dawn. When loving dawn breaks –we are born by Love- does the Universe perhaps make a sacrifice? No! No means “no".

    But in the coexistence, it is easy for one to shine or obtain or have or achieve or reach, he has to bring a court of sacrificed, slaves 'renouncing' their own message.

    And it doesn’t mean –“and not, for that reason”- to deny the service, abnegation at times, dedication, for a transparent necessity. Of course! But without that constituting a sacrifice. Because there are more human sacrifices than it seems, and that is told in History as "something that happened in the Mayan empire!", as "something that happened in...".

    Something that happened... and happens!

    Otherwise, ask the feminine: whether or not it happens.

    It is convenient –“what comes with it”, which is what takes us-, in that translucent instant, to know how to be a servant, but at the same time, in service, to be served. May it be part of our destiny. A destiny which is not a prominent fatalism, no. A destiny that is the “tune” that Creation has so that each being has its virtue, with which it has been endowed by necessity of the mystery of the Species Life, of the mystery of living matter.

    There are no discounts. There are no postponements. No, “I'll leave it for later”; no, “we'll see later”. We insist: is dawn delayed perhaps?

    Light makes its way through the unfathomable goodness of darkness. And even luminous egomania admits that the Universe is dark in matter and energy, and is not... known. It's Mystery. But it is “Creator”.

    And in that simile or in this sample, we could say that each being is a translucent instant in the unfathomable darkness. And, consequently, we are –each one in our different positions- that “luminous one” that illuminates us... and that Creation uses to carry us.

    Hallelujah!

    Yes. Hallelujah! because, if this is the case -and this is how the Prayer Call is expressed- we do not need to be important, we do not need to be fundamental  we do not need to be protagonists, we do not need to be knowers of microbes of universes, of bacteria, of materials or anything else we claim to know about.

    As another Prayer said: “we are extras in the movie, we are not protagonists!”. Such a relief!...

    The one who sets himself up as the protagonist daily -and it is the most frequent-apart from spending enormous amount of energy on grooming himself, on taking care of himself, on keeping quiet, on hiding, on showing himself...Uff! How tiring! How tiring, to be what you are not! Very tiring! You have to put on the mask, the cape, the sword... Please!

    On the contrary, we have the constant opportunity, in that translucent position –“the constant opportunity, in that translucent position”- to be luminaries: like fireflies, which illuminate in a leap.

    And we don't have to take any special course or master's degree. We simply have to be what we are. Each one must be what they are and what they know… – thus, not with certainty, but with emotional intuition- a little, a little bit, who they are. He intuits why he has been brought in, and perhaps he dares to show himself in what he must do.

    There can't be more moments of glory!, compared to the protagonist, who has to get ready, prepare and so on... every day. No. Glory is in being what we are: glorious! Because by doing so we fulfil the need and pleasure of service. We already discovered each one's moment of glory. We no longer need to be important!

    Hallelujah! –that’s why we said: Hallelujah!-.

    "Oh! It's just that so-and-so..." "Oh! "It's just that little guy..." "Oh! It's just that group is... "Oh! It's just that painter...”.

    Vanities. Pure vanities! With bedbugs without bedbugs... -this is not understood but it doesn’t matter-. With bedbugs without bedbugs. And they are, tied up to that story.

    But what is this? Life is liberation, it is not tying!

    “No, because Picasso…”. “No, because Beethoven…”. “No, because Pascal…” “No, because such and such…”. And we are there, in the strangling tangle of a false history that is demonstrating its weaknesses. But it seems that beings do not dare to be what they are!, and they need the tuning fork to set the rhythm; they need the frequency to…

    We come, we are and we are here to liberate, not to enslave ourselves in any specialty.

    Hallelujah!

    And to the rhythm of the rain...

    Yes. That beat of each drop; that touch of the intangible, which is diluted in contact with the material, and each time it comes together...; this plurimorphism of water gives us a sample of our disposition -that we are water- so that we are capable of that constant second of glory and that permanent being 'servant'.

    Hallelujah!

    And no! It is not a Protestant preaching prayer, no; or evangelical one, no. We do not identify with any position, nor do we have a background! Every prayer is a surprise, an encouraging balm.

    But we respect and collect what is recognized, what is useful to some extent.

    Hallelujah!

    We are all shepherds and sheep at the same time. We all wear the tolón-tolón horn around our necks, indicating where we are, so we know with whom we are going. Without enslaving. Without sacrificing.

    Can we perhaps come to think that this unfathomable Mystery Creator of the Universe generates his creatures to sacrifice them every day?, to subjugate them?, to...? Please!

    Yes. From the hedonistic point of view –and more than hedonistic, egomaniacal- we could say that rain is God’s tears –no doubt!- due to the position of humanity.

    It is another version, but egomaniacal.

    The Divine does not cry. It does not need any human qualities. Please! But it is valid to reference ourselves to feel part of all Creation.

    The Prayerful Call becomes an impulse… a revealing impulse. A privilege...

    It is a privilege that floods us in new magnitudes.

    And therefore, we must be in that Prayerful Sense, to be worthy representatives of that dawn; and when the first clarity appears, we feel that we are part of it.

    Yes. Because... it dawns for everyone. And won't it be, won't it be that each being is an infinite particle of that dawn?

    Could it not be that the sun –as such a star of medium or small magnitude, which is at the middle of its life- is an appearance? Could it not be that the living matter, the Life Species, under the Creative Mystery, is the one that shows us that dawn?; that, if we were not there, there would be no dawn?

    And it is easy to deduce it. Even from the physical point of view. What need would there be for dawn, in a place where there is no life?

    Consequently, is not life –the life of every being, including human behaviour- the tiny bit of light that makes dawn possible?

    Consequently, each one can be considered a dawn. Not as “important”, but as “present”.

    And we should all be immensely grateful –to some and to others and others- because thanks to our quantum of luminosity, dawn breaks.

    And we become echoes of being born out of Love.

    Yes. It may seem exaggerated to us, or a simply comparative system, but that is due to our reason and our 'complexion' of motivations, which is already organized and structured; and when we hear something that doesn't fit and doesn't work, it is rejected... or it is put up for discussion or... or it is voted out.

    And, when praying, do not let doubt occur. Don't let discernment give its opinion. It is feeling that it is being the one who prays, the one who listens. Because they implore for it! Because every prayer is an implore of Creation. We timidly try to imitate, and we implore the rain in the drought, and we implore the drought in the floods, and we implore for our pretensions...

    That is not the position.

    It is -yes- mysterious and contradictory, that the Creative Mystery implores for us.

    Does it take away our prominence...?

    Maybe so.

    Or could it be that, since we cannot understand it, it does not fit into our scheme. 

    But does our “fee…ling” enter into our scheme?

    Our scheme has become egotistical and idolized for its reason, its intelligence and its capabilities. And even to such a point that, when it feels –“feels”-, it will find some reason to explain it. And when it finds it, it stops feeling.

    May the sigh... may the luminous sigh, in the dawn, become translucent now!

    And may the daring life be encouraged to exercise, for that unfathomable imploring.

    Hallelujah!

    ***

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RUKOUS

Harjoittamamme Rukous ei kuulu mihinkään uskontoon. Uskomme, että Rukous voi olla vapautumisen ja parantumisen väylä. Viitekohtana siinä on Luomakunta - kaikki ne meitä elävöittävät Voimat, joille ei ole tarpeen antaa mitään erityistä nimeä. Usko rukouksen välttämättömyyteen on saanut meidät perustamaan ainoastaan sille omistetun paikan: "Valon Äänen Talon”, joka sijaitsee Baskimaassa, Vizcayassa. Siellä pidetään rukoustapaamisia ja retriittejä.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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